Cosas que odio de mi 5 años después de mi primer post
Hoy descubrí que tenía este blog, no lo recordaba y leer mis publicaciones fue recordar lo mal que estaba. Solo puedo decirle a mi yo del pasado que se vuelve peor, pero todo se compensa, siempre hay cierto balance en las cosas y eso está bien. Iraís, tu y yo estamos bien a pesar de todo, al final siempre sabes sacarle ventaja a las cosas.
PD: Iraís del pasado, no se como podías odiar tu cabello y tu sonrisa cuando son de los mejores atributos que tienes en la actualidad, me alegra saber que recapacitaste y te aceptas mucho mejor a ti misma.
- El miedo a expresar mi opinión por miedo al rechazo.
- Tener cierto complejo de niña genio cuando tú (mi yo presente que está escribiendo esto) y yo (mi futuro yo leyendo esto), sabemos que simplemente somos cabezas duras y logramos lo que nos proponemos pero no hay nada de genio de por medio.
- Tener poca estabilidad emocional y que con cualquier tropiezo se desequilibre.
- Estar triste todo el tiempo.
- Tener conflictos con mi sueño porque después de 5 años mi ciclo del sueño empeoró y ni siquiera creo tener una rutina para dormir, solo duermo si tengo ganas, así como animal salvaje.
- Llorar.
- Ser demasiado sentimental.
- Querer arreglar mi estabilidad emocional teniendo sexo.
- Querer tener el control en mi vida sentimental y no tenerlo.
- Tener miedo a querer a una persona.
- Tener miedo a enamorarme.
- Haberme enamorado de verdad por primera vez.
- Haber amado realmente a alguien por primera vez y seguir haciéndolo.
- Tener el corazón pulverizado.
- Ser la misma adolescente insegura cuando ya tengo 20 años.
- Tenerle miedo a mis decisiones, pero no todo es tan malo porque jamás me he arrepentido de algo, lo lamento pero nunca me arrepiento de mis acciones.
- No ser capaz de tener una relación sentimental con alguien.
- Tenerle miedo a que me rompan el corazón.
- Romper el corazón de las personas diciendo cosas que no siento o siemplemente no diciendo las cosas.
- No bajarme del carro el 6 de octubre del 2019 solo para decirle que yo también la quería; eso no hubiera cambiado nada de lo que pasó después, realmente quería hacerlo pero no lo hice por cobarde, porque ya sabía que la quería pero no quería admitirlo, porque tenía miedo a sentir de más y si hubiera abierto mi corazón desde ese preciso momento, tal vez y hubiera disfrutado más porque cuando acepté lo que sentía ya era muy tarde. Como dijo Spinetta "ella debe ser la música que nunca hicimos".